El virgen que me persiguió hasta el hotel
Cuando metió el pie descalzo bajo el mantel y rozó mi muslo, supe que aquel chico al que llevaba semanas ignorando iba a conseguir lo que tanto pedía.
Cuando metió el pie descalzo bajo el mantel y rozó mi muslo, supe que aquel chico al que llevaba semanas ignorando iba a conseguir lo que tanto pedía.
Llevaba minifalda, botas y una sonrisa que prometía todo. Cuando cerré la puerta del motel, supe que esa noche iba a cambiarle la vida para siempre.