El juego que llevamos demasiado lejos esa noche
Habíamos ensayado cada gesto, cada palabra, cada límite. El juego era nuestro y solo nuestro. Hasta que dos desconocidas aparecieron entre los árboles y lo cambiaron todo.
Historias de dominacion, sumision y juegos de poder
974 relatosHabíamos ensayado cada gesto, cada palabra, cada límite. El juego era nuestro y solo nuestro. Hasta que dos desconocidas aparecieron entre los árboles y lo cambiaron todo.
Lo último que recordaba era brindar con una mujer preciosa. Lo siguiente, despertar en el suelo de un sótano, sin fuerzas, sin ropa y sin escapatoria posible.
Esa tarde no quería un encuentro más: quería que alguien me llevara más allá de lo que yo misma creía soportar, mientras mi marido observaba sin mover un dedo.
Llamo a su puerta vestida de encaje y dejo de ser yo. Soy Carla, y mi vecino sabe exactamente qué hacer con todo lo que le ofrezco.
Rubén se reía del cuerpo de la rubia en la pantalla, seguro de que no duraría ni un minuto. No sabía que el que iba a terminar en el suelo era él.
En el templo de obsidiana, Nerea apretó los dedos contra su propio vientre y susurró el deseo que la consumía: ser, por fin, el espejo exacto del cuerpo doble de su amada.
Desperté esposado a una cadena, con un collar al cuello y una mordaza que sabía a suciedad. Frente a mí, la señora sonreía: apenas estaba empezando conmigo.
Si aguantaba el fuego sobre la piel sin apartar el brazo, él la marcaría sin ataduras. Bajó la muñeca hacia la llama y dejó que el reloj empezara a correr.
El clic de las esposas me despertó: mi muñeca encadenada a la de él, y un mensaje en el teléfono con una sola orden. En veinte minutos llamarían a la puerta, y debíamos abrir así.
Creí que llegar a la hora muerta me protegería de las miradas. No conté con que ellas entrarían a limpiar justo cuando yo salía de la ducha.
Adrián solo quería llegar a casa después de clase. Dos desconocidos en un callejón decidieron que esa noche se convertiría en el juguete humillado de todo el barrio.
Llevaba semanas soñando con esa tarde, pero nada me preparó para la primera orden que me diste apenas cerraste la puerta detrás de mí.
La mujer que me encadenó en aquel sótano no buscaba placer: buscaba enseñarme, golpe a golpe, que mi cuerpo ya no me pertenecía y que su palabra era la única ley.
Me ordenó entrar al confesionario con la lencería más fina y susurrarle mis pecados al padre. Lo que no esperaba era que él decidiera ponerme una penitencia.
Cruzamos esa puerta sabiendo que, al hacerlo, dejábamos de tener voluntad propia hasta el lunes. Ninguno de los dos quiso dar marcha atrás.
Entré en tu cuarto sin avisar, con la voz baja y la calma de quien ya decidió todo. Esta vez no había mensajes a medias: ibas a aprender de la peor manera.
El escáner emitió un pitido rojo y, en ese instante, supe que jamás volvería a ser el hombre que había entrado a esa sala por la mañana.
Durante meses la obligó a arrodillarse en la oscuridad. Nunca imaginó que un día sería su propia esposa la que rogaría clemencia frente a la cámara.
Creyeron que era una presa fácil. No imaginaban que sus piernas, forjadas en mil sesiones, podían convertirse en las armas que los pondrían de rodillas.
Habíamos firmado el contrato sabiendo que el sábado sería peor que el viernes. Lo que no imaginábamos era hasta dónde pensaba llevarnos al bosque.
Los relatos BDSM sumergen al lector en el universo de la dominación y la sumisión: juegos de poder consensuados entre adultos donde el placer se mezcla con las cuerdas, las órdenes, los castigos y la entrega total. Literatura erótica BDSM en español, del soft más accesible al fetiche más intenso.
Encontrarás historias de amos exigentes y sumisas obedientes, dominatrices que doblegan hombres poderosos, sesiones de bondage y shibari, azotes que dejan marca, collares, mazmorras y contratos que se firman con el cuerpo. También relatos de iniciación para quienes sienten curiosidad por el sadomasoquismo y quieren empezar por el principio: límites, palabras de seguridad y confianza absoluta entre quienes juegan.
Todos los relatos de esta categoría son ficción sobre prácticas consensuadas entre adultos, destinada exclusivamente a mayores de 18 años. Si te atrae el intercambio de poder, acá tenés material nuevo cada semana para explorar ese costado oscuro del deseo.