La cita a ciegas que acepté a mis años
En la puerta solo había un antifaz y una nota: «Póntelo y llama». Podía salir corriendo, pero a sus años estaba cansada de no atreverse a nada.
Historias de dominacion, sumision y juegos de poder
1004 relatosEn la puerta solo había un antifaz y una nota: «Póntelo y llama». Podía salir corriendo, pero a sus años estaba cansada de no atreverse a nada.
Se metieron en la cala buscando una presa fácil. Lo que ninguno esperaba era acabar de rodillas, suplicando, mientras ella sonreía y apretaba un poco más.
Me ofreció la libertad a cambio de una disculpa. Yo abrí la boca para decir exactamente lo que ella no quería oír, porque mi lugar ya no estaba afuera.
Cuando el señor partía de viaje, la casa entera cambiaba de reglas: la servidumbre dejaba de obedecer al amo y empezaba a obedecer al deseo.
Llegó a mi despacho con la sonrisa de la mujer intocable que todos admiraban, sin imaginar que esa tarde aprendería a arrodillarse y a llamarme señor.
Cuando la puerta del baño se abrió, yo ya tenía la pistola en alto y una idea muy clara de cómo iba a doblegar a ese cerdo antes de marcharnos.
Preparé media hora de provocaciones para una sala llena de mujeres. Lo que no preparé fue lo que harían ellas conmigo cuando perdí el control.
Me llamó para que orientara a una empleada, pero los dos sabíamos que yo no recorrería cien kilómetros solo para dar consejos. La quería de rodillas en el almacén.
Mi padre nunca volvió a mirarla igual después de aquella semana. Yo tampoco, cuando supe lo que había hecho para salvarnos a todos de la ruina.
La primera orden llegó a las siete de la tarde y entendí que esa noche obedecería todo, sin preguntar, frente a una cámara y a un hombre que solo conocía por su voz escrita.
Crucé su puerta vestido de hombre sin imaginar lo que esperaba detrás: el cuero, la peluca rubia y unas cuerdas que me entregarían por completo a él.
La conocía como la jefa de hierro a la que todos temían. Esa Nochevieja, en una isla lejos de la oficina, descubrí el colgante que escondía su mayor secreto.
Creí que estaba mirando sin que nadie se diera cuenta. Cuando entré al vestuario para esconder mi erección, ella ya me esperaba con dos amigas.
Entró al comedor como sirvienta y salió como otra persona. Esa noche, frente al fuego, eligió qué nombre dejar arder para siempre.
Evitó mirarlo a los ojos cuando abrió la puerta, porque temía que él descubriera lo que llevaba meses callando: que deseaba al hombre que dominaba a su propia hija.
Las esposas eran suaves, pero se clavaban en mis muñecas. La máscara era lo único que me dejaban puesto. Yo solo era el objeto con el que jugar y olvidar.
Cuando la puerta violeta se cerró bajo mis pies, supe que ya no estaba en mi ciudad: aquí los hombres mandaban y ellas solo esperaban una orden.
Esa noche no quería esperar a nadie. Quería al guardia que me había desvestido con la mirada toda la tarde, aunque no supiera lo que escondía.
Lo último que recordaba era una rubia en la barra y dos copas de más; lo primero que vi al abrir los ojos fue la luz roja de una cámara grabándome.
Conduzco hacia el claro del bosque pensando lo mismo de siempre: amo mi trabajo. Él ya está esperando, nervioso, sin imaginar lo que viene.
Los relatos BDSM sumergen al lector en el universo de la dominación y la sumisión: juegos de poder consensuados entre adultos donde el placer se mezcla con las cuerdas, las órdenes, los castigos y la entrega total. Literatura erótica BDSM en español, del soft más accesible al fetiche más intenso.
Encontrarás historias de amos exigentes y sumisas obedientes, dominatrices que doblegan hombres poderosos, sesiones de bondage y shibari, azotes que dejan marca, collares, mazmorras y contratos que se firman con el cuerpo. También relatos de iniciación para quienes sienten curiosidad por el sadomasoquismo y quieren empezar por el principio: límites, palabras de seguridad y confianza absoluta entre quienes juegan.
Todos los relatos de esta categoría son ficción sobre prácticas consensuadas entre adultos, destinada exclusivamente a mayores de 18 años. Si te atrae el intercambio de poder, acá tenés material nuevo cada semana para explorar ese costado oscuro del deseo.