La sumisa del hotel en Palermo
Entré al hotel para escapar del calor, pero fue su voz la que me desnudó primero y me hizo desear arrodillarme.
Historias de dominacion, sumision y juegos de poder
1097 relatosEntré al hotel para escapar del calor, pero fue su voz la que me desnudó primero y me hizo desear arrodillarme.
Entró al confesionario temblando, pero a medida que hablaba, cada detalle del chantaje la fue hundiendo otra vez en el mismo deseo sucio.
Entramos encadenados para animar una fiesta privada, pero en cuanto me soltaron el collar supe que aquella noche iba a perder mucho más que la vergüenza.
Bruno me citó en Inferno con una orden clara, y cuando el otro hombre me tocó en plena pista supe que no iba a salir intacta de allí.
La noche antes del vuelo dormí atado entre sus piernas, sabiendo que al día siguiente mi cuerpo dejaría de ser solo mío.
Todo cambió la noche en que me ordenó mirarla a los ojos, obedecer sin discutir y aceptar que el control iba a ser suyo.
Primero fue la jaula; después, las cadenas, las órdenes y un colchón sucio donde aprendí hasta dónde podía aguantar mi cuerpo.
Me bastó ver su collar para mojarme en mitad del turno, pero lo que hizo conmigo en el baño del local fue solo el principio.
Desperté con una boca ajena entre las piernas y, cuando abrí los ojos, entendí que las dos hermanas ya habían decidido cómo iba a pasar el día.
Fui por pan al amanecer y terminé arrodillada frente a un hombre que supo leer mi miedo, mi deseo y la parte más oscura de mi cuerpo.
Con el plug dentro, las piernas tensas y un libro abierto sobre el pecho, aprendí que obedecer también podía mojarme hasta temblar.
Me ordenó esperarlo desnuda, esposada y con una maleta lista. Yo iba a decir que no, pero mi cuerpo llevaba semanas suplicando lo contrario.
Cerró la puerta temblando, pero cuando lo puse contra la pared entendí que no venía a disculparse: venía a que lo castigara de verdad.
Cuando colgué la llamada de la amante de mi novio, miré a mi alumno a los ojos y le di una orden que también me desnudaba por dentro.
Cada viernes quedaba de servicio en el bar, con el collar puesto y la orden de abrirme para cualquiera que quisiera usarme.
Cuando vi las esposas sobre la cama, supe que esa noche no iba a dormir: iba a descubrir cuánto me excitaba perder el control.
Cuando entramos en su casa, mi pareja aún creía que iba a ponerla en su sitio; cinco minutos después, ya no mandaba ninguna de las dos.
Creí que solo iba a espiarlos dormir, pero aquella mujer mandaba tanto sobre él que terminé pegado a la pantalla toda la noche.
Quería jugar a ser heroína en una noche de lluvia, pero cuando me rodearon en ese callejón entendí que había provocado algo más peligroso.
Cuando vi su erección frente a aquella camilla, entendí que no había llegado un segundo tarde: había llegado justo antes del desastre.
Los relatos BDSM sumergen al lector en el universo de la dominación y la sumisión: juegos de poder consensuados entre adultos donde el placer se mezcla con las cuerdas, las órdenes, los castigos y la entrega total. Literatura erótica BDSM en español, del soft más accesible al fetiche más intenso.
Encontrarás historias de amos exigentes y sumisas obedientes, dominatrices que doblegan hombres poderosos, sesiones de bondage y shibari, azotes que dejan marca, collares, mazmorras y contratos que se firman con el cuerpo. También relatos de iniciación para quienes sienten curiosidad por el sadomasoquismo y quieren empezar por el principio: límites, palabras de seguridad y confianza absoluta entre quienes juegan.
Todos los relatos de esta categoría son ficción sobre prácticas consensuadas entre adultos, destinada exclusivamente a mayores de 18 años. Si te atrae el intercambio de poder, acá tenés material nuevo cada semana para explorar ese costado oscuro del deseo.