El verano que dormí en la cama de mi tía
Dormíamos en la misma cama por falta de espacio, yo con dieciocho años y demasiadas hormonas. Lo que pasó esa madrugada marcó todos los veranos que vinieron después.
Relatos tabu de historias prohibidas
899 relatosDormíamos en la misma cama por falta de espacio, yo con dieciocho años y demasiadas hormonas. Lo que pasó esa madrugada marcó todos los veranos que vinieron después.
Carmen me explicó las reglas: bañarme dos veces al día, obedecer cada campanada y no preguntar nada. Esa noche entendí qué clase de sobrina quería mi tío.
No encendí la luz. Solo sentí sus manos tirando de mi ropa y su boca buscándome en la penumbra, sin una sola palabra, como si supiera de memoria lo que venía a hacer.
Bailamos hasta que la casa quedó en silencio. Cuando ella abrió la puerta de mi cuarto y dijo que necesitaba un favor, supe que esa Navidad lo cambiaría todo.
Llevaba meses esperando este viaje. Quería que él fuera el primero en conocer a la mujer en la que me había convertido, costara lo que costara.
Mi tía se había secado con los años. Cuando mi cuerpo empezó a cambiar en esa granja perdida, mi tío me miró como si por fin hubiera hallado un reemplazo.
La puerta estaba apenas junta y dentro alguien repetía que sí, que sí. No debí mirar, pero me quedé clavado en el pasillo, conteniendo la respiración.
Volví corriendo por el encargo de mi abuelo y, a mitad de la escalera, una ventana entreabierta me mostró lo que jamás imaginé ver de mi madre.
Entré sin pensar en quién estaría del otro lado del muro. Lo que no imaginé fue reconocer la voz que pidió permiso para acercarse.
Cada golpe sobre su piel la encendía más, y Renata no supo si lo peor era entregarse o descubrir que alguien la observaba desde lo alto de la escalera.
El ruido venía del gimnasio. Samanta pensó en ladrones; lo que vio detrás de la puerta entreabierta la dejó sin aire y cambió lo que sentía por su madre.
Pensé que el ruido era del piso viejo, hasta que reconocí qué era: un gemido de mujer. Y venía de la habitación de mi mejor amigo.
Cuando las luces se apagaron y quedamos suspendidos en lo más alto, mi prima dejó de fingir inocencia y me dijo exactamente lo que quería hacerme.
Era julio, estaba arruinada y desesperada. Crucé el jardín de mi hermana buscando ayuda; mi sobrino me esperaba junto a la piscina con una sonrisa que no supe leer a tiempo.
Me senté entre los dos en el coche y, cuando mi amiga bajó en su casa, quedé a solas con su padre y con una tensión que ninguno se atrevía a nombrar.
Crucé la puerta de su habitación esperando encontrarlo dormido. Lo que vi me trajo recuerdos que creía enterrados, y no fui capaz de darme vuelta.
Lo invité a enseñarme a defenderme. Para cuando mi padre volviera, mi tío ya habría aprendido que bastaba un gesto mío para ponerlo de rodillas.
Bajé las escaleras vestida para servirles tragos, pero todos en esa sala sabían que el verdadero premio de la partida no estaba sobre la mesa, sino entre sus manos.
Entre el humo y los gritos del público, Soledad ya no sabía dónde terminaba ella y empezaba su hija. Solo sabía que no quería que esa noche acabara nunca.
Abrí los ojos en plena faena y la vi apoyada en el marco de la puerta, con una mano dentro del short. No estaba enfadada. Estaba mirándome a mí.
Los relatos de esta categoría abordan el tabú más prohibido de la literatura erótica: las historias de deseo dentro de la familia. Ficción pura sobre la atracción que no debería existir y sin embargo enciende, contada con la tensión de lo secreto y el morbo de lo imposible.
Las tramas típicas del género están todas: madrastras seductoras, hermanastros que comparten más que el apellido, primos que se reencuentran en el verano, cuñadas tentadoras y suegras insaciables. Historias tabú en español donde la cercanía convive con el deseo, los secretos se guardan bajo llave y la culpa nunca alcanza para frenar lo inevitable.
Importante: absolutamente todos los relatos son obras de ficción protagonizadas exclusivamente por personajes adultos, escritas para lectores mayores de 18 años. Es fantasía literaria sobre lo prohibido, el género más buscado del erotismo escrito, y acá encontrás material nuevo constantemente.