Lo que el padre de mi alumna me enseñó aquel verano
Cuando Claudia se dormía en el sofá, su padre y yo nos quedábamos solos junto a la piscina. Él sabía que yo lo buscaba. Y yo sabía que no iba a resistirse.
Relatos de primeras experiencias inolvidables
12 relatosCuando Claudia se dormía en el sofá, su padre y yo nos quedábamos solos junto a la piscina. Él sabía que yo lo buscaba. Y yo sabía que no iba a resistirse.
Un vestido negro, una fiesta familiar y un baile que despertó lo que nunca debió existir entre un padre y su hija.
Éramos los mejores amigos desde el colegio. Nadie habría sospechado lo que hacíamos a solas cuando sus padres se iban de casa.
Nos tocabamos a escondidas desde hacia semanas, pero esa noche el juego de botella nos obligo a mostrarlo frente a ellos.
Cuando la destinaron a mi camarote, pensé que sería incómodo. No imaginé que acabaría contando las horas para que volviera a la litera de al lado.
El vapor lo difuminaba todo en aquel vestuario vacío, menos la certeza de que sus manos sobre mi espalda no tenían nada que ver con el deporte.
Cuando me pilló en su cuarto con la zapatilla en la mano, su mirada mezcló sorpresa y algo más oscuro. Aquel día cambió todo entre nosotros.
Su mensaje apareció después de meses de silencio. Tres palabras bastaron para que todo lo que había fantaseado volviera de golpe.
Llevaba semanas soñando con lo mismo. Esa noche dejé de fingir y me miré al espejo por primera vez como realmente era.
Andrés estaba de viaje y yo llevaba puesta mi falda nueva. Cuando sonó el timbre y vi a mi tío en la puerta, supe que mi secreto había terminado.
Mi marido me dejo sola con la mudanza. El encargado tenia manos firmes, mirada directa y algo entre las piernas que no me dejo pensar con claridad.
Vivir bajo el mismo techo con dos hombres hambrientos y ser la única mujer de la casa tiene sus consecuencias.