Confesé al cura lo que pasó con mi cuñado
Tres semanas guardando el secreto. Cuando me arrodillé tras la celosía y oí su voz, supe que tenía que contárselo todo, hasta el último detalle del pecado.
Tres semanas guardando el secreto. Cuando me arrodillé tras la celosía y oí su voz, supe que tenía que contárselo todo, hasta el último detalle del pecado.