La noche que perdí mi virginidad sin estar lista
Mi compañera dormía cuando él tocó la puerta con un ramo de fresias. Yo abrí en sweater y descalza. Esa noche me prometí no dejar entrar nunca más a un hombre en mi cama.
Mi compañera dormía cuando él tocó la puerta con un ramo de fresias. Yo abrí en sweater y descalza. Esa noche me prometí no dejar entrar nunca más a un hombre en mi cama.
Cuando ella apagó la luz y me dijo que hiciera lo que quisiera, entendí que esa noche iba a aprender todo lo que ningún compañero de curso me había podido enseñar.
Caminaba sola bajo la lluvia con ropa pegada al cuerpo cuando él me vio desde la obra. Ninguno de los dos dijo mucho. No hizo falta.
Rodrigo le había prometido que esta Nochevieja sería diferente. Valeria no imaginaba hasta qué punto tenía razón.