Mi amante cumplió la fantasía que nunca le pedí
Cuando entré al departamento, las luces estaban apagadas y sobre la cama me esperaba un atuendo de látex en mi talla exacta. Damián sonrió desde la puerta.
Cuando entré al departamento, las luces estaban apagadas y sobre la cama me esperaba un atuendo de látex en mi talla exacta. Damián sonrió desde la puerta.