Las máscaras del Carnaval ocultaban su dominación
Ella no podía moverse mientras yo controlaba el mando en el bolsillo. A nuestro alrededor, mil extraños celebraban el Carnaval sin sospechar nada de lo que ocurría bajo el terciopelo.
Ella no podía moverse mientras yo controlaba el mando en el bolsillo. A nuestro alrededor, mil extraños celebraban el Carnaval sin sospechar nada de lo que ocurría bajo el terciopelo.
Después de que mi padre y mi hermano terminaron conmigo, mi madre se acercó a la cama con una sonrisa que yo no le conocía. Esa noche todo cambió.