La cena con nuestros vecinos jubilados
Escuché sus gemidos la primera noche desde el otro lado de la pared. No podía saber que esa pareja mayor terminaría en mi cocina pidiendo mucho más.
Escuché sus gemidos la primera noche desde el otro lado de la pared. No podía saber que esa pareja mayor terminaría en mi cocina pidiendo mucho más.
Mis amigos no entienden por qué regreso cada año a ese pueblo de nada. Si vieran lo que hay en mi galería, no necesitarían preguntarlo.