Confieso lo que pasó esa mañana en el cerro
La reconocí en la cima del cerro. Siete años sin verla, y ella me miró como si supiese que ese sábado yo iba a estar ahí. Lo que vino después no debí dejar que pasara.
Historias de pasion prohibida y aventuras secretas
La reconocí en la cima del cerro. Siete años sin verla, y ella me miró como si supiese que ese sábado yo iba a estar ahí. Lo que vino después no debí dejar que pasara.
Apenas salimos del estacionamiento, ella ya tenía la mano bajo la ropa. «Busca un camino donde podamos parar», me dijo con los ojos cerrados.
Cuando apagué el motor en aquel camino sin salida, ella ya se había bajado el cinturón y abierto el botón del pantalón. Y no habíamos cruzado una sola palabra.
Sofía sacó del fondo del armario la ropa que su marido nunca le había visto. Su hija hizo lo mismo. Esa noche salieron juntas a buscar lo que faltaba en casa.