Mi primera noche en el circuito gay
Casado, con lencería femenina bajo el pantalón, llegué una noche a esa esquina oscura donde hombres esperaban en la sombra. Y todo cambió.
Casado, con lencería femenina bajo el pantalón, llegué una noche a esa esquina oscura donde hombres esperaban en la sombra. Y todo cambió.
Tenía veinte años y nunca había estado con un hombre. Esa noche cerrando el gym, el único socio que quedaba entró a las duchas al mismo tiempo que yo.
Me pilló mirándole en el vestuario y no dijo nada. Pero al salir me esperó junto a la valla, señalando el bosque con la cabeza: solo un momento.