Mi cuñada me pidió ser su primera vez esa mañana
Lo único que yo quería era trabajar tranquilo. Pero ella se sentó frente a mí, recogió las piernas bajo el camisón y dijo que llevaba dos noches sin dormir.
Lo único que yo quería era trabajar tranquilo. Pero ella se sentó frente a mí, recogió las piernas bajo el camisón y dijo que llevaba dos noches sin dormir.
La primera vez que me besó en ese parqueadero salí huyendo. La segunda no traje excusas: dejé que me acorralara contra la misma pared de bloque.
Le pedí que palpara los músculos de mi cuello para estudiar anatomía. No esperaba que terminara la lección girándome la cara y besándome como si llevara años con esas ganas.