Mi sobrino me confesó su fetiche aquella noche
Cuando me confesó su fetiche aquella noche, supe que ya no podría volver a mirarlo igual. Le dije que pasaría una sola vez. Los dos sabíamos que era mentira.
Cuando me confesó su fetiche aquella noche, supe que ya no podría volver a mirarlo igual. Le dije que pasaría una sola vez. Los dos sabíamos que era mentira.
Tenía dieciocho años y mi cuerpo pedía más de lo que podía dar. Esa noche entré al salón en camisón y le dije a mi padre exactamente lo que necesitaba.