Volví sin ducharme y él terminó por rogar
Volví a casa sin ducharme, con la ropa del día anterior y el olor de otro hombre en la piel. Marcos lo supo antes de que yo dijera nada.
Volví a casa sin ducharme, con la ropa del día anterior y el olor de otro hombre en la piel. Marcos lo supo antes de que yo dijera nada.
Nadia tenía dos esclavos perfectos, medio millón de dólares acordados y una sonrisa de victoria. No imaginó que Viktor traería el collar para ella.
Me lo contó por mensaje, como quien anuncia el clima. No pedía permiso. Solo me avisaba que en una hora él iba a estar dentro de su casa.
La primera noche que oyeron a Marcos y Lucía al otro lado de la pared, Sofía supo que ese viaje no iba a terminar como había empezado.
Cuando mi tía Amparo abrió la puerta del baño de golpe y me encontró espiándola, supe que mi secreto más oscuro había quedado al descubierto.