Lo que pasó en la playa nudista cambió nuestra relación para siempre
Fuimos a la playa nudista a relajarnos. Lo que empezo con miradas furtivas termino con ella gimiendo entre desconocidos mientras yo no podia dejar de mirar.
Fuimos a la playa nudista a relajarnos. Lo que empezo con miradas furtivas termino con ella gimiendo entre desconocidos mientras yo no podia dejar de mirar.
Tomó otro sorbo de vino, me miró con esa sonrisa que anuncia confesión, y arrancó a contarme lo que realmente pasó esa noche en la casa alquilada.
Cuando bajamos del avión en Ilulissat, no imaginábamos que la hospitalidad inuit incluía dejar la cama abierta para los huéspedes. Esa noche cambió todo entre nosotros.
Cuando bajé el cristal, Laura ya había decidido que esa noche no habría límites. Los desconocidos lo intuían desde fuera del coche.
Rodrigo me miró fijo y me dijo que sí, que lo hiciera, pero que quería verlo todo. Y yo, que creía que eso me daría vergüenza, sentí exactamente lo contrario.