La noche de bachata que me llevó a un trío inesperado
Recién separada y sin haber tocado a nadie en meses, acepté el ofrecimiento del joven del gimnasio. Lo que no esperaba era que su compañero abriera la puerta sin avisar.
Recién separada y sin haber tocado a nadie en meses, acepté el ofrecimiento del joven del gimnasio. Lo que no esperaba era que su compañero abriera la puerta sin avisar.
Acababa de tener su primera experiencia con otra mujer cuando dos desconocidos asomaron la cabeza por la cremallera y supo que la noche apenas empezaba.
Cuando Diego puso la mano en su espalda y la presentó como su mujer, Lucía sintió que aquella palabra abría una puerta que ninguno de los cuatro iba a cerrar esa noche.