Me drogaron, me ataron y se confiaron demasiado
Desperté atado en una sala llena de cadenas y cámaras. Lo que ella no sabía era que yo había aprendido a fingir el desmayo mejor de lo que parecía.
Desperté atado en una sala llena de cadenas y cámaras. Lo que ella no sabía era que yo había aprendido a fingir el desmayo mejor de lo que parecía.