Lo que mi novia no sabe sobre mis deseos
Ella no sabe que cuando salgo «a ver a un amigo», vuelvo oliendo a otro. Llevo tres meses así y no sé cuánto tiempo más puedo aguantar.
Ella no sabe que cuando salgo «a ver a un amigo», vuelvo oliendo a otro. Llevo tres meses así y no sé cuánto tiempo más puedo aguantar.
Crucé la puerta sin nada bajo la capa de seda, solo mi máscara y la certeza de que nadie sabría mi nombre cuando saliera al amanecer.
El botón antipánico lo dejé sobre la almohada del catre. Las rejas me marcaban la espalda cuando su lengua bajó y yo supe que ya no era su abogada.
Nada más salir del parking deslizó su mano y cerró los ojos. Yo busqué un camino sin salida. Llevábamos toda una semana sin poder tocarnos.
Rodrigo no sabe todo lo que pasó ese viaje. Solo la versión que elegí contarle. La verdad es más oscura, más deliciosa.
Dos mujeres separadas, un departamento demasiado ordenado y un mazo de cartas que nadie tendría que haber encontrado esa noche.
Me pidió un rapidito mientras escribía. Salió del baño oliendo a él y yo me puse las medias de encaje. Lo demás todavía me lo saboreo.