Mi sobrino me chantajeó con un secreto que yo escondía
Era julio, estaba arruinada y desesperada. Crucé el jardín de mi hermana buscando ayuda; mi sobrino me esperaba junto a la piscina con una sonrisa que no supe leer a tiempo.
Era julio, estaba arruinada y desesperada. Crucé el jardín de mi hermana buscando ayuda; mi sobrino me esperaba junto a la piscina con una sonrisa que no supe leer a tiempo.
Mi marido me animó con la mirada a marcharme con aquel desconocido. Lo que ninguno de los dos sabía era que ese hombre no pensaba dejarnos en paz.