El hombre que me miró desde la ventana
Caminaba sin rumbo cuando alzó la cabeza desde un segundo piso y me sostuvo la mirada como si supiera, antes que yo, que terminaríamos enredados en sus sábanas.
Relatos de deseo y encuentros entre hombres
Caminaba sin rumbo cuando alzó la cabeza desde un segundo piso y me sostuvo la mirada como si supiera, antes que yo, que terminaríamos enredados en sus sábanas.
La brisa nocturna, dos porros encendidos y la certeza de que todos dormían. Solo faltaba que uno dijera en voz alta lo que ambos pensábamos.
Cerró con llave, se sentó en el escritorio y me miró con unos ojos verdes que no juzgaban nada. Yo todavía tenía la respiración agitada.