La noche de infidelidad que Rodrigo no recuerda
Cuando ayudamos a Rodrigo a acostarse y Andrés se quedó detrás de mí, supe que aquella noche no iba a terminar como debía.
Cuando ayudamos a Rodrigo a acostarse y Andrés se quedó detrás de mí, supe que aquella noche no iba a terminar como debía.
Lo esperé con un whisky y muy poca ropa. Él no sabía que esa noche era apenas el inicio de un plan que llevaba semanas armando en silencio.
Limpiaba los despachos del pasillo cuando la encontré sola, con el escote abierto y el cuello tenso. Le ofrecí un masaje. Ninguna de las dos pensaba que llegaríamos tan lejos.
Tenía carpetas organizadas y material variado, pero esa noche puse play en un videoclip que no había visto en años y todo lo demás dejó de importar.
Ella abrió la puerta con un vestido que no dejaba nada a la imaginación. Supe que esa cena no iba a ser como las otras, pero no imaginé hasta dónde llegaríamos.