Lo que mi amante me ocultó hasta nuestro aniversario
Pensé que era un dildo. Cuando me quitó la venda y vi el espejo, entendí que llevaba meses preparándome para algo muy distinto.
Pensé que era un dildo. Cuando me quitó la venda y vi el espejo, entendí que llevaba meses preparándome para algo muy distinto.
Carolina entrecerró los ojos sobre mí y me susurró que quería ver cómo le metía la verga al novio de Sofía. Y yo a ella nunca le he sabido decir que no.
Habíamos rechazado a tres parejas. Cuando por fin encontramos la perfecta, nos pusieron una condición que no esperábamos ni en nuestros sueños más raros.
A las once eran solo dos parejas riéndose alrededor de una botella; a las tres de la mañana ya éramos cuatro cuerpos que no sabían a quién pertenecían.